Tokyo

Por fin empezamos este gran viaje a Japón. Ya lo tenemos todo preparado para pasar los próximos 23 días de ruta por el país. Han sido unas 12 horas seguidas del vuelo, que (como siempre) las hemos pasado durmiendo, así que llegamos a Tokyo con las pilas cargadas para visitar esta gran ciudad. En el aeropuerto hemos hecho el cambio de moneda (que actualmente está a unos 130 Y por cada 1 €), hemos activado el Japan Rail Pass para el día 10/08 y hemos comprado una tarjeta Suica para cada uno, que nos permitirá moverse por Tokyo (y el resto de ciudades de Japón) sin tener que comprar un billete cada vez. No sale más económico, pero sí resulta más cómodo.

NOTA: De las 3 semanas largas que estaremos en Japón, sólo compramos el JRP de 2 semanas, ya que los días que vamos a las islas no lo utilizaremos, y durante los días que pasamos en Tokyo calculamos que salía mejor de precio comprar los billetes de transporte por separado (utilizando la Suica o con los “Day Pass”). Hay que tener en cuenta que el JRP en Tokyo sólo sirve para la línea circular JR Yamanote Line. Desde el aeropuerto hay que coger un tren hasta el centro de la ciudad.

Hay muchísimas señalizaciones y nadie habla inglés … total que hemos tomado (sin querer) el tren Skyliner Express hasta Ueno Station, que nos ha salido más caro que la línea Kensei Sky Access, pero hemos tardado sólo 30 minutos. Y desde Ueno Station hemos cogido la línea JR Yamanote directos hasta la Hamamatsucho Station, donde se encuentra nuestro hotel.

Al salir de la estación por la zona norte nos hemos encontrado con Daimon, una gran avenida llena de coches y bicicletas y mucha gente, restaurantes y bares de comida rápida en ambos lados, comercios, oficinas, locales de masajes, etc. La primera impresión que hemos tenido de esta zona es la de un barrio “en silencio”: mucha gente pero poco ruido, donde se respira un ambiente tranquilo, agradable. Y todo impecable!

Ni una sola colilla por la calle. Es curioso ver que la mayoría de gente (principalmente hombres jóvenes) van todos vestidos igual: pantalón oscuro y camisa clara; en plan “uniforme” para ir a trabajar. El hotel Sotetsu Fresa Inn Hamamatsucho-Daimon donde nos alojamos se encuentra en una de las calles perpendiculares a la avenida Daimon, entre pequeñas tabernas, salas de té y algún pachinko.

Como era demasiado temprano para hacer el check-in, hemos dejado las maletas y hemos salido a dar una vuelta. Aprovechamos para visitar el barrio de Ginza que se encuentra a sólo dos paradas de tren, y así comíamos algo.

Unos 700m alrededor de Yurakucho Station extiende Gado-shita, un animado barrio de restaurantes construidos bajo las vías del tren: izakayas y antiguos locales especializados que disponen de poca variedad, pero con una pinta exquisita!

Nos hemos hecho una buena comida japonesa a base de sashimi de atún y tonkatsu con huevo y arroz por sólo 10 € / persona (incluyendo la cerveza, que es el más caro de todo). El chico del izakaya nos ha ayudado a entender la carta, aunque no tenía ni idea de inglés. Son tanto amables que entender a ella resulta muy fácil.

Después de comer hemos dado una vuelta por la calle principal Chuo-dori y las calles comerciales de alrededor. Ginza es considerado el distrito comercial de lujo de Tokio, con restaurantes elegantes, boutiques, galerías de arte y encantadoras cafeterías. Resulta agradable pasear, y también está todo impecable. Hacia las 15h hemos vuelto al hotel a hacer el check-in y hemos aprovechado para descansar un rato. La habitación es súper pequeña pero suficiente para dejar las maletas abiertas, ya que no hay armario. Habíamos leído que en Japón es habitual encontrarse con habitaciones dobles de 12m2 o incluso menos, así que no nos ha sorprendido …

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