Korcula

A primera hora de la mañana (¡¡ nos hemos levantado a las 7 !!), hemos cogido el coche hacia Stari Grad (también en la isla de Hvar), desde donde sale el barco “Marco Polo” (línea internacional de Jadrolinija) que viene desde Italia, hacia Korcula (donde paramos nosotros) y tiene destino final en Dubrovnik. Justo cuando nos íbamos del apartamento, el propietario, que se llama Obitelj (en italiano Giorgio) ha salido a despedirse. Ha sido curioso conocerlo. El pobre se pasaba el día sudando; arreglando el huerto, transportando cajas, colgando espejos y circulando con su Piaggio amarilla Hvar. A la mínima que podía nos sacaba el tema del Barça y del Camp Nou … ¡aquí son totalmente culés!

A las 7: 15h ya estábamos en Stari Grad, donde hemos hecho el check-in del barco y nos hemos tomado un capuccino en un bar del puerto. Ya es la segunda vez que nos intentan timar con el cambio … y la tía que no le daba la gana de aceptar que le habíamos dado un billete de 50 kn (en vez de 20 kN como decía ella). No he parado hasta que he conseguido las 30 kunas … total, que me he tirado como 15 minutos discutiendo por 4 € !! El barco va mucho con el ancla, y hasta las 11: 45h no hemos llegado a Korcula. Estas son las vistas de la ciudad desde el barco:

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Al salir del barco, nos encontramos con un follón increíble, la ciudad de Korcula parece muy bonita, pero no hay ni un solo parking y no se puede aparcar por ninguna parte. Encima, al salir del centro para buscar alojamiento (sin triunfar), luego queríamos volver y era imposible. Ha sido un caos completo, lleno de coches y gente, todo el mundo aparcando donde podía … nos hemos rallado tanto que hemos ido tirando hacia la zona del puerto de Dominice (a 3 km de la ciudad), donde mañana tenemos que coger el ferry.

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A medio camino hemos visto una indicación de Hotel “Bon Repos” y hemos ido a preguntar si tenían una habitación doble .. y ¡sí! por 72 €, desayuno incluido, piscina, playa privada y conexión … ¡perfecto! Directos hacia la piscina, donde nos sido un buen rato. Hemos comido un ćevapčići a un chiringuito de la playa y hemos vuelto a la piscina … decidimos quedarnos tranquilamente por aquí, y dejar de visitar el resto de la isla (son muchos kilómetros y no hay nada concreto que queremos ver).

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A media tarde hemos bajado el centro de Korcula, caminando por la orilla del mar. El camino es agradable, pero son 25 minutos. Y hemos visitado la ciudad, o mejor dicho, el pueblo, ya que tiene cuatro calles, la catedral, las murallas, la plaza principal, la casa del Marko Polo y el paseo marítimo. En 1 hora tranquilamente se puede tener visto.

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Ahora ya no había tanto lío como esta mañana; por el contrario, se está muy tranquilo y de gente la justa (la mayoría croatas). Es un bonito lugar para descansar del estrés de gente que va de Split y Hvar!

Después de hacer una cervecita en una de las mil terracitas que hay por el centro de Korcula, hemos ido de nuevo al hotel con la intención de descansar un poco. Una vez duchados, hemos decidido bajar de nuevo al pueblo, esta vez en coche, a ver si encontrábamos algún bar donde pudiéramos conectarnos a Internet y comer algo. Finalmente hemos comido una porción de pizza sentados tomando el fresco ya que se estaba de maravilla. Hemos andado un poco por las calles casi vacías y hemos vuelto de nuevo al hotel y ¡ a descansar!

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