Île de Bonaventure y Rocher Percé

A las 9: 30h hemos ido tranquilamente hasta la calle principal de Percé a comprar los billetes del barco que nos lleva hasta la Île de Bonaventure, ya que hace buen día.

Nos ha dejado los billetes por $ 20 CAD por persona, cuando normalmente valen $ 25 CAD … A las 10h ha salido el barco: primero nos ha llevado a ver la Rocher Percé, una roca impresionante de 88m de altura y 475m de largo, situada justo delante de Percé.

Como la marea estaba baja, había gente al pie de la misma roca, en la que se puede acceder desde la península por un estrecho sendero que, cuando la marea está alta, desaparece. Si se quiere ir, hay que hacerlo muy pronto por la mañana …

Después nos ha llevado hasta la Île de Bonaventure; y de camino, hemos visto un par de ballenas pequeñas, las mink whales! Una buena sorpresa. Ya muy cerca de la costa, hemos bordeado la isla desde el barco … increíble! Muchísimas focas nadando y “apalancadas” sobre las rocas, acompañadas de un millar de aves situadas en los acantilados.

Realmente espectacular. El barco iba parando continuamente allí donde era necesario, nos informaba de las ballenas a la vista, incluso gracias a ellos hemos visto un puffin y una águila! La principal atracción de la Île de Bonaventure es que dispone del mayor refugio de aves migratorias de Norteamérica. Concretamente son alcatraces. Al llegar a la isla un chico nos explicó cómo llegar a la zona donde se encuentran las aves y los diferentes caminos para llegar.

Nos ha recomendado atravesar la isla por Sentier Des Colonies (que va por el interior y tiene una duración de 45 minutos) y volver por Sentier Chemin du Roy (que bordea la costa durante 1,5 h). Está todo completamente señalizado y hay bastante gente de visita, así que no hay pérdida. Aunque lo que nos esperábamos, al llegar al otro lado de la isla por el Sentier Des Colonies hemos alucinado! Miles y miles de aves en la cima del acantilado …. Hay que decir también que hace un hedor considerable.

Siguiendo las recomendaciones del guía, queríamos volver por Chemin du Roy pero, después de un cuarto de hora andando (en que hemos pasado por otra zona plegada de pájaros) estaba tan embarrado que no hemos podido continuar. Así que hemos vuelto al punto inicial y, de ahí, hemos tomado el mismo camino de vuelta al muelle. Nos ha hecho pena porque desde el camino que bordea la costa se pasa por la playa de Baie des Marigot en que posiblemente podríamos haber visto focas de cerca … Hemos comido un pequeño sándwich de Poulet grillé (pollo a la plancha) y una cocacola en la zona de picnic donde se encuentra el muelle (el único punto donde hay un bar) y mientras comíamos nos hemos encontrado al propietario de nuestro B & B, que trabaja aquí.

A las 14h hemos cogido el barco de vuelta a Percé. Está bien porque puedes volver en cualquier momento, ya que los barcos salen cada media hora hasta las 17h. De nuevo en Percé, se nos ha abierto el apetito. Estamos cansados ​​y aprovechamos que hace muy buen día para comer en una de las terracitas que hay en la calle principal del pueblo. Hemos comido una pizza auténtica Amerciana, buenísima, acompañada de una cerveza a precio de oro … pero ya nos hemos acostumbrado! Por cierto, la cerveza canadiense Blue es la que más me gusta. Y de postre, hemos ido a una heladería de al lado a comprarnos un helado de nata de estos enormes …

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