Grenoble

A primera hora de la mañana, después de un gran desayuno en el hotel de Verona, hemos ido directos a Grenoble. Hemos salido a las 8h de la mañana y hemos llegado a las 14h, teniendo en cuenta que hemos hecho dos paradas de 20 minutos por el camino. Al llegar, hemos empezado nuestra visita al centro de Grenoble.

Es muy bonito, lleno de tiendas de marcas comerciales (zara, mango, foot locker, celio, …) y también de marcas de diseñadores, plazas con restaurantes, bares y terracitas, siempre todo de gente joven. Hemos subido a la Bastilla en funicular, desde donde se tienen unas vistas espectaculares de Grenoble y los Alpes.

Este funicular es el más antiguo del mundo (inaugurado en 1934), es muy chulo: son 4 cabinas en forma de “bolas” transparentes, donde caben sólo 6 personas. Vale la pena subir hasta aquí arriba. Y, si el día está despejado, se ve el Mont Blanc!

Allí en la Bastilla hemos entrado en un museo de arte contemporáneo, el centro de Arte Bastilla, donde hacen exposiciones temporales. Ha sido bastante defraudador … lo único que nos ha gustado ha sido una sala con unas luces que se reflejaban en el espejo, y hacían un efecto muy chulo.

Después hemos dado una vuelta por las calles comerciales, hemos visitado el barrio musulmán (básicamente la Rue Chenoise, pero lleno de musulmanes), la catedral de Notre Dame, el Jardin de Ville, el puente St. Lorenzo, … El centro es bastante pequeño, y se ve rápidamente.

Nos esperábamos un pueblo tranquilo, pero es una ciudad con mucho ambiente, lleno de gente por todas partes. Claro, hemos leído en el wiki qué es la capital de los Alpes franceses. Hacia las 20h hemos ido a cenar. Buscando una Creperie, hemos encontrado un restaurante que hacían crêpes en la plaza Grenette … nos hemos hecho una crepe cada uno pero no hemos triunfado nada, ya que no mataban mucho.

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