Bahía de Ao Phang-Nga

Nos hemos levantado a las 6 de la mañana, que aún no era completamente de día, para tener tiempo de pasear por la costa de Rai Leh East antes de salir de excursión hacia la bahía de Ao Phang-Nga (que contratamos ayer).

El sol se encontraba justo por encima del mar … y los primeros rayos de luz del día comenzaban a iluminar los manglares y las barquillas, creando una atmósfera única. Después de desayunar hemos hecho un paseo por la costa este de Railay. Ayer ya la vivimos de noche; pero hoy lo queríamos ver de día, ya que el paisaje cambia completamente …

A las 8 estábamos de nuevo en el hotel, desde donde nos han recogido con una barca privada. Observando Railay desde el mar, nos ha recogido una furgoneta (con 10 personas más) que nos ha llevado hasta Phang Nga. El trayecto duró una hora aproximadamente, que la hemos pasado hablando con una pareja de hermanos alemanes muy simpáticos.

En Phang Nga hemos tomado la típica barca de popa larga tailandesa (muy confortable, con capacidad para unas 25 personas) para recorrer la bahía de Ao Phang-Nga. Hace un día magnífico! Y nosotros que estábamos preocupados por la tormenta tropical … (que se ve que está afectando a todo el resto del país!). Ao Phang-Nga es una bahía formada por impresionantes acantilados de roca caliza que sobresalen del mar en medio de la nada, formando un paisaje espectacular …

La primera parada la hicimos en la isla de Ko Phing Kan, desde donde se puede contemplar la famosa roca escarpada de la película de James Bond (The golden gun), de 20 metros de altura. Este islote es llamado también Ko Tapu (por su forma de uña). Nos han dejado 40 minutos para dar una vuelta por la isla, hacer fotos y descansar en la playa, a la que nos han recomendado que no nos bañáramos porque hay medusas …

Como estamos en temporada baja, no hay demasiada gente así que hemos podido disfrutar del entorno sin multitudes, admirar el paisaje tranquilamente y dar una vuelta por el mercado musulmán que tienen montado en la misma playa de la isla Ko Phing Kan (básicamente de ropa, collares y souvenirs varios).

Después de un rato navegando por la bahía de Ao Phang-Nga, nos han llevado a unas plataformas situadas en medio del mar, desde donde hemos cogido una canoa para cada dos personas, pero conducida por un guía. Hemos bordeado los acantilados, desde donde surgen canales navegables hacia el interior de las rocas que llevan a preciosas lagunas, manglares, cuevas y diversas formaciones rocosas (algunas de ellas con nombre propio y todo!). Es ahí cuando te das cuenta de la magnitud de estos acantilados!

Una media hora en canoa y de nuevo a las plataformas para coger la barca y hacia la isla de Ko Panyi, donde hay un pueblo de pescadores construido sobre pilotes, situado de tal manera que queda protegido de los posibles tsunamis.

Aquí nos han dado de comer (incluido en el precio de la excursión). Como siempre, todo súper bueno: arroz, pollo, pez rebozado, tortilla francesa, sopa y pollo con salsa. Hemos pasado el rato charlando con los hermanos alemanes y bebiendo agua (a falta de cerveza!) … Después hemos hecho una vuelta por el interior del pueblo, que básicamente está orientado al turismo; con puestos de souvenirs y ropa varia (todas ofrecen prácticamente lo mismo).

Leave a Reply

*